Ícaro y los caminos de la ciencia…

Sol_dios

“Acabaras quemandote si estas tan cerca del Sol”
-Edward Elric- (Capitulo 1: Aquel que desafia al sol)(Anime).

[Post escrito cinco años atrás y publicado en mi antiguo blog de Fullmetal Alchemist]

Estando en mi clase de Bioquímica nuestro maestro empezó a hablar sobre la reciente controversia sobre la ética y la moral dentro de las investigaciones con embriones y células madres para tratar enfermedades como el cáncer, la diabetes, el Mal de Parkinson, etc, principalmente porque las religiones y diversas instituciones mencionan que los científicos juegan a ser Dios. Sin embargo nuestro maestro también menciono que esta controversia no es en realidad nueva y que tiene siglos y siglos provocando dolor de cabeza entre conservadores, religiosos y comunidad científica por igual.

Nos pregunto si alguno de nosotros había escuchado alguna vez la famosa historia de Ícaro, aquel hijo de Dédalos que tuvo la osadía de intentar tocar el sol y que murió en el intento. Y sí, la mayoría de nosotros la había escuchado. Él nos explico que esta historia de la mitología griega a sido tomada durante centenas de años como punto de referencia sobre la supuesta soberbia y supremacía del hombre, principalmente de científicos que en su afán de querer crear vida, manipularla o desarrollarla a su antojo han terminado por “quemarse frente al sol”.

La historia de este personaje griego es sencilla:

Ícaro fue hijo de una esclava y de aquel hombre que construyo el Laberinto de Creta para esconderse de un Minotauro, el nombre de su padre era Dedalos, un artesano y también arquitecto que junto con su hijo fue encarcelado en una torre de Creta por ordenes del rey Minos.

suicaroEn un intento de supervivencia padre e hijo escapan de la torre y huyen, sin embargo no estaban completamente libres, ya que no podía salir de la isla en la que se encontraban; si lo hacían por mar lo mas seguro era que algún guardia del rey los descubriera y terminara matándolos. Dédalos tuvo una idea y opto por construir alas con plumas uniéndolas con hilos y otras mas con cera para poder escapar de aquel lugar. Después de que el padre enseño a su hijo a volar y de que ambos se equiparan correctamente con sus alas emprendieron el vuelo no sin antes advertir a ícaro que no volara tan alto porque los rayos del sol derretiría la cera de las alas, ni tan bajo porque el agua del mar mojaría las plumas y eso le haría caer.

Un par de islas después ícaro se sintió tan en confianza que empezó a elevar su altura tratando de llegar al paraíso, estar cerca del sol. Sin embargo como su padre se lo había advertido la cera se derritió por el calor y Dédalos solo podía ver como su hijo caía hacia el mar frente a sus ojos y moría ahogado.

¿A que quiero llegar a esto?

Bueno, Ícaro es mencionado en Fullmetal Alchemist tanto en el manga como en el anime. Edward le menciona a Rose de manera irónica que los alquimistas, aunque no crean en Dios, son lo mas cercanos a él, exista o no (Primer Tomo—Capitulo I: Los dos Alquimistas). Y una pagina mas adelante cuenta de manera resumida la historia de Ícaro: “Erase una vez un héroe que voló tan cerca del sol que sus alas de cera se derritieron y se estrello contra la tierra (¿o el mar?)”.

Aunque en la vida real la moraleja de este cuento mitológico es la de como el orgullo del hombre y muchas veces nuestra ceguera nos haga aspirar a ideales altos y difíciles y luego de estar en la cima ver como todo lo que creíamos alcanzar cae ante nuestros ojos y nos devuelve a la realidad de que al fin no somos dioses, ni inmortales, ni poderosos solo somos seres humanos. Solo eso. En FMA la moraleja va a enfocada entre la ética de los científicos (no solo alquimistas) que con su soberbia quieren llegar mas allá de donde su poder lo permite llegan a perder algo que creían mas preciado.

El ejemplo que pone Edward es sencillo: él y su hermano perdieron la normalidad de sus cuerpos por querer traer a la vida a su madre muerta. Tuvieron que enfrentarse a la peor de las experiencias para entender el mensaje de aquel héroe que intento tocar el paraíso.

Sólo una alegoría estupenda sobre la ciencia y la razón.

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